Instituto Atlético Central Córdoba derrotó 2-1 a Atlético Tucumán con un gol agónico de Cerato 47′(ST) y confirmó su levantada en un partido áspero y de mucha fricción.
El encuentro se jugó bajo una lógica trabada, con predominio de la disputa física y pocos espacios para la elaboración. Fue un duelo táctico, más corrido que jugado, donde la intensidad superó a la claridad.
En ese contexto, Instituto sostuvo su competitividad desde la actitud. Cuando logró algo de lucidez, Luna 35′(PT)(p) rompió la monotonía al capturar una pelota suelta y generar una acción profunda que terminó en penal tras una maniobra de Córdoba.
Así, la Gloria capitalizó uno de los escasos momentos de desequilibrio.
Sin embargo, en el arranque del complemento, Atlético Tucumán reaccionó de inmediato. En los primeros segundos, Gabriel Abeldaño 1′(ST) encontró espacios y marcó el empate 1-1, silenciando por un momento al estadio.
La salida de Córdoba modificó el desarrollo por las bandas y, aunque el ingreso de Gallardo mantuvo la intensidad, el equipo perdió continuidad. Sin embargo, en el cierre apareció Cerato, quien irrumpió desde atrás para definir una jugada sin dueño y sellar el 2-1 definitivo.
Instituto no brilló en el juego, pero impuso carácter y determinación en una noche exigente. Un triunfo merecido para el que más insistió.



Fotos – Instituto Atlético central Córdoba



