El argentino tuvo una carrera que se le complicó desde la largada por un toque de Alexander Albon (Williams). Este toque dañó el difusor de su Alpine y condicionó por completo su rendimiento.
El piloto argentino reconoció que la madrugada en Nevada fue una de las más difíciles del año. “Fue una carrera frustrante, fui muy lento, tenía 0 grip. No sé si fue por los daños, pero fue un desastre el auto. No podía acelerar, no podía doblar con freno, cada vez que cargaba la rueda trasera, se movía”, explicó ante la prensa.
Visiblemente molesto, Colapinto insistió en que su auto nunca estuvo a la altura: “No sé cuántos puntos fueron, pero por lo que escuché no era para sentir tan mal al auto. Fue una carrera mala. No hay nada positivo”.
También destacó al menos un aspecto rescatable: “Es bueno seguir completando las carreras a pesar de tener daños, pero da bronca no haber sido competitivo”.
Colapinto remarcó que el principal problema fue la falta de adherencia: “Tenía muy poco grip, iba patinando por todos lados. Se sentía muy mal el auto y costó en general. No encontramos balance en ningún momento de la carrera, la parte de atrás se movía todo el tiempo. Habrá que trabajar para la próxima”.
Por último, también cuestionó la estrategia del equipo: “Fue un sprint muy largo con medios. Las duras se sentían mejor, pero paramos muy temprano”.
CLASIFICACIÓN FINAL – GRAN PREMIO DE LAS VEGAS

El Gran Premio de las Vegas terminó con un golpe inesperado para los McLaren. Horas después del festejo en el podio, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) confirmó la descalificación de Lando Norris y Oscar Piastri, que habían finalizado segundo y cuarto respectivamente. La razón: ambos monoplazas no cumplían con el espesor mínimo permitido del bloque de deslizamiento trasero, una pieza clave del fondo del auto.
Con los McLaren descalificados en el GP de Las Vegas, Max Verstappen recorto 25 puntos al líder del Mundial. AHORA HAY SOLO 24 PUNTOS DE DIFERENCIA ENTRE NORRIS Y MAX VERSTAPPEN.

Foto – Alpine F1 Team



