La eliminación de Uruguay en la fase de grupos del Mundial 2026 dejó una imagen de máxima tensión. Tras la derrota 1-0 ante España en Jalisco, el entrenador argentino Marcelo Bielsa protagonizó un tenso momento frente a las cámaras, realizó una fuerte autocrítica por el rendimiento de su equipo y asumió la responsabilidad por el fracaso de la Celeste.
El rosarino evidenció su enojo apenas terminó el encuentro, cuando antes de brindar las entrevistas protocolares lanzó un furioso: «¡Dale de una vez!» dirigido al personal técnico detrás de escena. Luego, con respuestas cortas y un tono visiblemente molesto, comenzó a analizar la eliminación.
«No logré potenciar el poderío que tenía Uruguay en sus jugadores», reconoció Bielsa, dejando en claro que consideró su gestión como el principal motivo de la temprana despedida mundialista.
Explicó los cambios y respaldó a sus jugadores
Consultado por la salida de Federico Valverde, una de las decisiones más cuestionadas por los hinchas, respondió de manera tajante: «Busqué que el equipo tuviera más presencia en ataque», justificando el ingreso de Federico Viñas.
También fue consultado sobre el reemplazo del arquero Fernando Muslera en el entretiempo, luego de su error en el gol español. Bielsa fue contundente: «Nada». Más tarde aclaró que la decisión fue del propio guardameta y no una determinación técnica.
En la conferencia de prensa profundizó su análisis: «Jugamos para obtener siete puntos y obtuvimos dos. Está descripto en ese comentario el resultado de mi gestión». Además, agregó que no consiguió transformar el potencial individual del plantel en un equipo capaz de competir al nivel esperado.
Pese a la eliminación, el entrenador defendió la actitud de sus futbolistas frente a Spain national football team: «La actitud no merece ser reprobada. El aspecto físico menos aún. Creo que el partido fue parejo y deberíamos haberlo empatado».
La derrota significó que Uruguay volviera a quedar eliminado en la fase de grupos por segundo Mundial consecutivo, repitiendo la decepción de 2022. Para Bielsa, además, representó un nuevo traspié en una Copa del Mundo, similar al que sufrió al frente de Argentina en Corea-Japón 2002, cerrando una campaña con siete partidos consecutivos sin victorias y apenas dos puntos en el Grupo H.
Foto – FIFA



