La Selección argentina Sub 17 sufrió un duro golpe en el Sudamericano tras caer 3-0 frente a Brasil en el clásico sudamericano.
Con esta derrota, el equipo no solo perdió el invicto, sino que también dejó pasar la oportunidad de asegurar con anticipación su clasificación a la fase final y al Mundial, por lo que deberá definir todo en la última fecha. Este resultado clasificó a Brasil a semifinales del Sudamericano y al Mundial Sub 17.
El encuentro estuvo cargado de tensión desde el inicio, con un desarrollo muy disputado tanto en lo futbolístico como en lo físico. Sin embargo, el clima terminó de explotar una vez finalizado el partido. Los festejos provocadores de los jugadores brasileños encendieron la chispa y derivaron en un fuerte tumulto entre ambos planteles, con empujones, corridas e intervención de los cuerpos técnicos para evitar que la situación pasara a mayores.
En medio del caos, también surgieron acusaciones cruzadas que aumentaron la polémica. Desde el lado brasileño denunciaron gestos racistas durante el encuentro, mientras que desde la delegación argentina señalaron que un fotógrafo habría empujado a uno de sus futbolistas en medio del desorden.
Como consecuencia de los incidentes, el árbitro decidió expulsar a Tobías Goytia, extremo de las inferiores de River, quien no podrá estar presente en el próximo compromiso, lo que representa una baja sensible para el equipo.
En lo deportivo, el impacto también se reflejó en la tabla de posiciones. A pesar de la derrota, Argentina se mantiene en el segundo lugar del grupo con seis puntos, todavía en zona de clasificación tanto a las semifinales como al Mundial. Sin embargo, el margen de error es nulo.
El equipo dirigido por Diego Placente se jugará todo este domingo a las 17 ante Bolivia en un partido decisivo: una victoria le permitirá meterse entre los cuatro mejores del Sudamericano y asegurar su lugar en la Copa del Mundo, mientras que cualquier otro resultado pondrá en riesgo su continuidad en el torneo.



Fotos – AFA



