Atlético de Madrid empató 3-3 ante Club Brujas en Bélgica por los 16avos de final de la UEFA Champions League. En un partido que reflejó a la perfección el pulso irregular del equipo de Diego Simeone: intensidad, momentos de alto vuelo y desconexiones que se pagan carísimo.
El conjunto rojiblanco arrancó mejor y golpeó primero con un penal convertido por Julián Álvarez 8′(PT)(p), siempre determinante en las grandes citas. El dominio visitante se tradujo luego en el segundo tanto, tras un centro del propio delantero argentino que terminó en gol en contra de Ademola Lookman 49′(PT)(ec). Con Giuliano Simeone y Nahuel Molina desde el inicio, el Atlético manejaba el ritmo y parecía tener el encuentro bajo control.
Pero el complemento comenzó con una preocupante desconexión. En apenas diez minutos, el equipo belga llegó al empate con los tantos de Raphael Onyedika 6′(ST) y Tresoldi 15′(ST), aprovechando desajustes defensivos que dejaron expuesta la fragilidad madrileña.
El golpe fue duro, aunque el Atlético reaccionó. Una buena jugada colectiva derivó en otro gol en contra, esta vez de Joel Ordóñez 34′(ST)(ec), cuando intentaba anticipar a Alexander Sorloth. Parecía partido cerrado.
Sin embargo, a un minuto del final llegó otro error imperdonable: defensa abierta, equipo mal parado y Tzolis 44′(ST) selló el 3-3 definitivo.
El empate dejó un sabor amargo para el equipo del Cholo, que ahora estará obligado a ganar en casa si quiere avanzar a la siguiente ronda. Otra noche de emociones extremas para un Atlético que vive al límite y sigue buscando estabilidad en la temporada.






Foto – REUTERS/Maurice Van Steen



