Copa Sudamericana: Rosario Central perdió un partidazo con Bragantino y quedó complicado

El Canalla cayó por 4-3 en el Gigante de Arroyito, por la ida de los cuartos de final. Artur hizo un hat-trick y completó Bruno Praxedes; Ruben en dos oportunidades y Caraglio, los tantos locales.

Rosario Central no pudo salir adelante en un partidazo ante Bragantino en el Gigante de Arroyito: perdió por 4-3 y quedó complicado de cara a la revancha por los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2021.

El conjunto brasileño se adueñó de las primeras instancias del encuentro: amenazó con un tiro en el palo de Raúl y en pocos minutos se puso 2-0: con un cabezazo a los 15 minutos de Bruno Praxedes tras centro del temible Artur y un penal cobrado con exageración por Diego Haro de Facundo Almada a Lucas Evangelista que Artur cambió por gol a los 19 con un disparo a la izquierda de Jorge Broun.

Pero enseguida comenzó el renacer canalla, cuando asedió con un remate de Diego Zabala y, tras el rebote de Cleiton, Damián Martínez metió el balón al área para que lo toque al descuento por el primer palo el interminable Marco Ruben.


Pero a los 42, justo en el mejor momento de los del Kily González, Artur sorprendió entrando solo por detrás de todos ante un centro de Tomás Cuello y estiró diferencias.


El complemento arrancó con polémica: el local a pleno reclamó un penal de Raúl sobre Gastón Ávila que ni siquiera fue revisado en el VAR por el juez, pero a los nueve, también con polémica por una supuesta falta de Lautaro Blanco a Artur, Ruben conectó su centro de chilena y descontó con un golazo.


El vendaval de emociones continuó a los 18, cuando Blanco envió un centro desde la izquierda de Milton Caraglio cabeceó entre muchos defensores para emparejar el encuentro. Pero a los 29 Artur quedó solo ante Broun tras un error defensivo y definió para el cuarto. Una lástima por los méritos de Central, que continuó intentando con peligro pero ya no logró volver a lastimar.


Así, después de semejante esfuerzo, al Canalla le tocó quedarse con las manos vacías. Y obligado a ganar por dos goles en el desquite en Brasil del próximo martes.