Después de quince años, termina la era de Joachim Löw en la Selección Alemana

a Selección de Alemania cambiará de DT tras ese tiempo, en el que consiguió ganar la Copa del Mundo en Brasil 2014 y la Copa Confederaciones 2017 en Rusia. Löw, que era ayudante de Klinsmann, el anterior DT, será sucedido por el técnico del Bayern Múnich multicampeón, Hansi Flick.

Joachim Löw ha dicho adiós a su cargo al frente de la Selección de Alemania. Löw ocupó ese cargo durante 15 años, pero los últimos años, con el fracaso estripotoso del Mundial de Rusia 2018 como mancha más notoria, y la reciente eliminación de la Eurocopa 2021 a manos de Inglaterra, hacen ver que el ciclo estaba acabado. Dejará un Mundial, el de Brasil 2014 y una Copa de las Confederaciones, ganada en el año 2017. El ciclo Löw comenzó en 2006, tras el Mundial que se jugó en ese país, y en el que la Mannschaft perdió en semis ante Italia. 

Pero en Alemania el orden no se negocia, por más que los resultados marquen los ciclos, lo que más importa es el orden. No es casualidad que, desde 1926, Alemania haya tenido sólo 11 DTs. El doceavo será Hansi Flick, algo que se sabía desde antes del inicio de la Euro, que sería el último torneo para Löw, salga por salga. 

Löw llegó a la selección alemana como asistente de Jürgen Klinsmann en 2004, antes de eso, había hecho una carrera como DT, aunque no muy grandilocuente. Había ganado una Copa de Alemania con el Stuttgart, había sido campeón austríaco con el FC Tirol y había ganado una Copa de Turquía con el Besiktas.

Klinsmann lo escogió como asistente porque, dijo, necesitaba alguien en quien pudiera confiar ciegamente no solo en lo profesional sino también en lo personal. Los dos eran amigos y en su trabajo en conjunto en la selección Löw fue algo más que su segundo. Eran un equipo y como tal aparecían públicamente.

Cuando Klinsmann, tras el tercer lugar en el Mundial 2006, anunció que no renovaría la Federación Alemana de Fútbol (DFB) quiso apostar por la continuidad y optó para ello por ascender a Löw. En 2008, el proceso arrancó con final de Euro, perdida a manos de España. Mismo rival con el que tropezaría en semis de Sudáfrica 2010. Pero, en 2009, el equipo alemán había ganado al Euro Sub-21 y entonces, Löw convocó para ese Mundial a varios de los campeones: Manuel Neuer, Sami Khedira, Mesut Özil y Toni Kroos. Además, en el Bayern estaba Thomas Müller que había hecho una temporada excelente y que terminaría de titular y de goleador en Sudáfrica.

Una generación que empezó a cambiar y que se coronaría en Brasil 2014, ante la Selección Argentina de Lionel Messi y Alejandro Sabella. Dos años antes, en la Euro 2012, otra vez cayó en las semis, esta vez, ante Italia. Pero a Löw lo bancaron y el premio llegó en el Maracaná.

En aquel Mundial, recordado con dolor en la Argentina por su desenlace, Alemania se deshizo de Francia en 4tos en un juego durísimo y luego, aplastó a Brasil por 7-1 en un partido que será recordado por todos los tiempos. Después vino la final ante Argentina y el gol de Mario Götze para el 1-0. El capitán, Philipp Lahm, optó por decirle adiós a la selección el mismo día de la final. Sabía, dijo, que ya no podía llegar más alto. Löw hubiera podido optar por el mismo razonamiento pero no lo hizo.

Löw se quedó, y en 2016, otra vez las semis fueron el final del camino en la Euro. A manos de Francia, el local, 2-0. Revancha del Mundial de Brasil para los galos.

Entre el final de esa Euro y el 27 de abril de 2018, Alemania perdió un sólo partido: ante Brasil, 0-1. Ganó la Copa Confederaciones de 2017 y varios lo veían como potencial candidato al bicampeonato en Rusia. Pero la Mannschaft se estrelló: Perdió con méxico, le ganó a Suecia con lo justo y perdió con Corea del Sur en la sorpresa más grande que entregó el campeonato del Mundo. Tras la eliminación en la fase de grupos en Rusia 2018 Löw reconoció que había caído en la arrogancia: «Llegamos a creer que podíamos llegar a jugar como si el rival no existiera».

Hubiera sido otro momento para irse pero, así como no quiso irse su momento de máxima gloria, tampoco quiso irse en su momento más bajo e intentó un nuevo comienzo que a la postre resultó llenó de decisiones erráticas. En esta Euro, al menos, logró pasar la fase de grupos, pero en 8vos, Inglaterra lo puso de cara a su realidad actual.

«Cuando terminó el partido -dijo el capitán Manuel Neuer- miré al centro del campo y pensé en Joachim Löw. Es el momento de darle las gracias por una era maravillosa. Todos le debemos mucho», dijo. Y es cierto. La totalidad de los 11 jugadores que presentó Alemania ante Inglaterra debutaron bajo el mandato de Löw. Algo lógico, con 15 años en el cargo. Empieza la Era Hansi Flick en Alemania.