La Liga | Se le escapó al Cholo: agónico empate de Benzema sobre el final

El Colchonero empató 1-1 con el conjunto merengue y sigue puntero, aunque solo a tres puntos de Barcelona. Suárez, quien metió festejo «gallinita», y Benzema, los goles. Oblak y Courtois, las figuras.


Atlético de Madrid igualó 1-1 con Real Madrid en el Wanda Metropolitano, en una nueva edición del clásico madrileño
, por la fecha 26 de La Liga. El conjunto del Cholo Simeone marcha puntero con 59 unidades, a tres de Barcelona y cinco del Merengue, aunque con un partido menos.

Mandó desde el minuto 15 con el 1-0 que inventó Marcos Llorente, quien ganó una pelota que le había entregado ajustada Trippier -de vuelta tras superar las 10 semanas de sanción-. Y por visión y pausa, luego, aguantó el desmarque de Luis Suárez para ponerle a disposición el gol, que no habría sido tal sin su definición perfecta, imparable, a la altura de su dimensión incontestable, con la cara externa del pie derecho.

El festejo «gallinita» de Luis Suárez en Atlético de Madrid: ¿A quién le dedicó el gol?

La Liga: Atlético de Madrid igualó con Real Madrid en el clásico

Pero el derbi está siempre en el mínimo margen del más pequeño detalle. Pudo serlo el penal que reclamó el Real Madrid por una mano de Felipe -a raíz de su primer córner, allá por el minuto 39-. Lo revisó el VAR e invitó al árbitro Hernández Hernández a ver la jugada por el monitor a pie de campo: no la consideró pena máxima.

Es lo más cerca que estuvo del gol en una hora la visita, desdibujada, atascada ofensivamente, entre la pretensión del 1-1 y la ineficacia de un ataque plano, previsible, sin desborde, pero sobre todo apagada por el manejo ejercido por el Atlético con y sin balón; aún sin ninguna garantía, porque 45 minutos son muchísimo tiempo, aún más en un derbi, aún más con el Real Madrid.

Con el matiz esencial de que se jugó a lo que quería el equipo de Diego Simeone hasta la hora de partido, quizá más, dentro de los parámetros que él había preestablecido, el conjunto merengue resurgió en el tramo final, aunque la realidad es que fue su arquero, Thibaut Courtois, el que lo sostuvo vivo en el inicio del segundo tiempo, sobre todo frente a Yannick Carrasco.

Entre el 2-0 y el 1-0, aún con lo que quedaba en el partido, más de media hora, hay una diferencia tremendamente sustancial en un duelo de este tipo. Por eso, la atajada del belga a su compatriota fue mucho más que eso, por la complejidad del duelo individual que ganó, pero principalmente por el valor colectivo.

Con esa intervención, también sin la que hizo instantes después a Suárez, en otra jugada de Carrasco, o sin el despropósito que remató Ángel Correa luego, el Real Madrid esquivó el 2-0, mientras transmitía la complejidad de superar a la defensa local y, en su área, respiraba aliviado con el perdón parcial del Atlético.

Sin Courtois, ya no habría Liga para el Real Madrid. Con él. Y con Benzema, también quizá por el paso atrás otra vez del equipo rojiblanco, sí la hay. Las dos primeras las detuvo, gigantesco, Jan Oblak; la siguiente, ya en el 88, la transformó el delantero francés en el 1-1, en el empate con el que sobrevive en el campeonato.