El Barcelona de Messi le dio vuelta la serie a Sevilla y se metió en la final de la Copa del Rey

Tras el 2-0 sufrido en la ida, Dembélé abrió el marcador, Piqué igualó la llave con un gol agónico y Braithwaite estampó el 3-0 definitivo en el alargue. Leo no se hizo presente en el marcador pero jugó un gran partido.

Barcelona le dio vuelta de manera agónica la serie a Sevilla y se metió en la final de la Copa del Rey. Tras el 2-0 sufrida en la ida, el Culé ganó 3-0 en el Camp Nou con un tanto de Ousmane Dembélé en la etapa inicial, otro agónico de Gerard Piqué en los últimos segundos de los 90 minutosy un último de Martin Braithwaite en el tiempo extra. Si bien Lionel Messi no se hizo presente en el marcador, jugó un gran partido.

Desde el pitazo inicial, Barcelona se hizo dueño de la pelota y manejó los hilos del partido. La apertura del marcador llegó en apenas 12 minutos, cuando Dembélé, luego de una mala devolución de pase a Lionel Messi, sacó un derechazo impresionante desde afuera del área y estampó el 1-0

Pese al buen funcionamiento y a la superioridad con respecto a Sevilla, que tuvo a Marcos Acuña como titular, el Blaugrana no logró convertir el tan ansiado segundo gol en la etapa inicial.

En el complemento, la tónica del encuentro siguió igual y el gol de Barcelona parecía al caer. Sin embargo, a los 26 minutos, los corazones culés quedaron helados, cuando Oscar Mingueza le cometió penal a Lucas Ocampos, quien al igual que el Papu Gómez ingresó en el segundo tiempo. Confiado, el argentino, que volvió a jugar tras casi un mes de parate por una lesión, tomó la pelota y se hizo cargo de un remate que finalmente Marc-Andre ter Stegen logró contener.

Los minutos se iban y los de Ronald Koeman veían como sus chances de pasar a la final se escurrían. Pero el milagro estaba reservado para la última jugada, justo después de la expulsión de Fernando. Tras un despeje en un tiro de esquina a favor, Antoine Griezmann volvió a meter la pelota al área y encontró la cabeza de Piqué, quien marcó el agónico 2-0 y forzó el alargue.

Con un hombre más que su rival, Barcelona encontró nuevamente en el juego aéreo el tanto que le dio el boleto a la final. Y es que Martin Braithwaite, a los cuatro minutos de la etapa inicial del tiempo extra, conectó de cabeza un centro de Jordi Alba, Tomas Vaclik y estampó el 3-0 definitivo.

En tiempos turbulentos, el Culé logró una gran remontada y jugará su final número 42 de Copa del Rey. Su rival saldrá del ganador del duelo entre Levante y Athletic Bilbao, que empataron 1-1 en la ida y mañana jugarán la revancha.