Se suicidó un rugbier de Ciervos Pampas

Alan Calabrese, de 22 años y jugador del club precursor en promover la diversidad sexual, fue encontrado sin vida por su papá.

Cuando todavía se trata de digerir el suicidio de Santiago Morro García, otra muerte sacude al deporte argentino. Alan Calabrese, de 22 años y jugador de Ciervos Pampas, club precursor en promover la diversidad sexual, se quitó la vida en su casa y fue encontrado por su papá.

El rugbier dejó una carta de despedida en Instagram, en la que contó su malestar y de que tenía la decisión tomada. «Me encantaría que siempre me recuerden con esta sonrisa. Esa sonrisa que era la que tapaba todo el sufrimiento que venía sintiendo por dentro. Necesitaba apagarme y decirles adiós. Perdón por hacerlo de esta forma pero mi camino terminó acá; quise pero no pude seguir. Los amo hasta siempre», escribió.

El jugador comenzó a jugar en 2019 en Ciervos Pampas y desde el año pasado se había transformado en uno de los referentes del equipo que lucha contra la homofobia. Y no sólo jugaba, sino que también era parte de la Comisión Directiva de la institución.

Más allá de sentirse apoyado por el grupo, Alan sufría de depresión, enfermedad que finalmente lo obligó a tomar esta drástica decisión.