Vuelve la Intercontinental pero… ¡para el fútbol femenino!

El presidente de Conmebol lo confirmó en una entrevista, sumado a que habrá un aumento en los premios. También habló de la Copa América, a desarrollarse este año en Argentina y Colombia.

El presidente de la ConmebolAlejandro Domínguez, confirmó que se llegó a un acuerdo con UEFA para que se dispute la Copa Intercontinental Femenina, que saldrá de las ganadoras de la Champions League y la Libertadores.

El dirigente dialogó con ESPN y dio detalles de cómo se desarrollarán este año las competiciones. Además, reconoció que hay una agenda de trabajo con la entidad europea para avanzar en diversos torneos, como el caso de la Copa Intercontinental del masculino.

“El partido de Intercontinental llevará un poco más de tiempo pero está en agenda que establecimos con la UEFA. Sí se jugará la Intercontinental Femenina. Respecto a la ex Suruga Bank, seguimos trabajando con la Federación Japonesa de Fútbol”, manifestó Domínguez.

Por otra parte, también habló d cambio del formato en la Copa Sudamericana y que “se agregó un 25% más en premios”, respecto del año anterior. “El año pasado entregamos U$S 219 millones y este año, que será duro por coronavirus, serán U$S 227 millones”, declaró.

También habló sobre el futuro de la Copa América, que se desarrollará este año con sedes en Argentina y Colombia: “Estamos en calendario y en forma, está todo listo con lo que corresponde. La vuelta o no del público tiene que ver con la política sanitaria que asuma cada país. Ambos países tienen una política bien ambiciosa de vacunación, y con intenciones de llegar al 50% de la vacunación antes de junio”.

En la misma línea, agregó: “Si a esta política le sumamos la inmunología que se genera por rebaño, yo soy muy auspicioso de poder hablar con ambos ministros de Deporte para avanzar con la presencia de público, porque sería un gran éxito”.

Por último, hizo una reflexión sobre el coronavirus y las decisiones que tomó la Confederación por la vuelta al fútbol: “Esto se trata de tomar decisiones, y yo me jugué por el fútbol. Es un catalizador y también era una forma de demostrar que podíamos contra el virus. Lo tomé como un desafío personal, porque ninguna guerra ni el narcotráfico logró frenar el fútbol”.