River podría usar su »River Camp» en vez del Monumental como cancha local

En las últimas horas el River Camp asoma como alternativa para el equipo de Primera División y poder reducir costos frente a la pandemia de COVID-19

La pandemia del coronavirus afectó en gran manera al fútbol argentino, torneo que aún no tiene fecha definida de regreso ni formato y que hoy tendrá una reunión clave entre las autoridades nacionales de Salud con el Jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, y autoridades de la AFA. Ante la falta de competencia, la economía de los clubes se vio afectada y River no es la excepción.

Debido a que abrir el Monumental para disputar partidos a puertas cerradas significa un costo elevado de dinero, en el Millonario comenzaron a barajar el “Modelo Real Madrid”. Aunque fue por otros motivos (el club español está remodelando el Estadio Santiago Bernabéu), el Merengue disputó la recta final de La Liga en el Alfredo Di Stéfano ubicado en la ciudad deportiva de Valdebebas.

Un partido sin público en el Antonio Vespucio Liberti, según pudo averiguarInfobaeronda en los 7 millones de pesos. Mudarse al predio que el club posee en Ezeiza le signficaría un monto menor, pero también debiera obtener el permiso correspondiente de la gobernación.

Por estas horas, parte de la comisión directiva comenzó a analizar la posibilidad de mudar la localía para disputar el torneo de Primera División a Ezeiza, más precisamente al River Camp, el renovado campo de entrenamientos de la institución. Esta idea no corre para la Copa Libertadores (debe recibir a San Pablo a finales de septiembre y a Liga de Quito a mediados de octubre), ya que la institución debería cumplir una serie de exigencias, como la capacidad del estadio.River deberá realizar algunas reformas para jugar en el River CampRiver deberá realizar algunas reformas para jugar en el River Camp

No obstante, para el certamen doméstico River debiera realizar algunas reformas, más allá de cumplir los protocolos pertinentes de seguridad, algo que desde ayer ya empezaron a modificar (delineado de las canchas, señalización o delimitar sectores dentro del estacionamiento). A pesar de tener nueva iluminación y un renovado vestuario, la cancha 1 del River Camp, que habitualmente utiliza la Reserva de Juanjo Borrelli, debería sumar nuevas instalaciones, como una cabina de transmisión para la televisión y modificar algunas cuestiones de seguridad para tener el visto bueno de la AFA.

Vale destacar que la remodelación y puesta en valor del River Camp nació cuando el propio Marcelo Gallardo diseñó un “planito”, el cual le presentó al por entonces secretario del club Guillermo Cascio. Un año después, el 20 de junio de 2016, el sueño se hizo realidad.

“Es una emoción enorme. Esto se fue construyendo desde aquella reunión en la que Gallardo le llevó un planito al secretario. Ahora, River tiene este predio que es de nivel mundial y es un gran orgullo”, comentó en ese entonces el presidente Rodolfo D’Onofrio.Las instalaciones del River Camp se modernizaron en el último tiempoLas instalaciones del River Camp se modernizaron en el último tiempo

La renovación fue importante, ya que se incorporaron siete hectáreas (ahora cuenta con un total de 14 -todas con wifi-). El recinto pasó a tener más de 1100 metros cuadrados de obra civil, 7 canchas de fútbol (tres tienen las mismas dimensiones que las del Monumental), riego automático, vestuarios, sector de masajes, jacuzzi para los jugadores y nuevos departamentos de kinesiología, neurociencia, psicología y nutrición.

Al margen de esta posibilidad, hoy la cabeza en River está depositada la la vuelta a los entrenamientos y así comenzar la puesta a punto de cara a la recta final de la fase de grupos de la Copa Libertadores, ya que el plantel deberá viajar a Brasil para enfrentar a San Pablo el jueves 17 de septiembre. Por tal razón Marcelo Gallardo activó la “operación retorno” de los jugadores extranjeros del plantel, quienes ya se encuentran en el país realizando la cuarentena correspondiente.Uno de los vestuarios del River CampUno de los vestuarios del River Camp

El primero en retornar fue Nicolás De La Cruz, que dejó Uruguay vía ferry. En orden cronológico lo siguió Paulo Díaz, que volvió un día después desde Chile en un avión. El sábado también desembarcaron desde Colombia Rafael Santos Borré y Jorge Carrascal (estuvo tan poco tiempo en territorio cafetero que no llegó a cumplir con la cuarentena obligatoria). Luego fue el turno de Juan Fernando Quintero.

El caso más resonante fue el de Robert Rojas, ya que al no conseguir ningún boleto de avión debió realizar el trayecto vía terrestre (tuvo que cruzar la frontera a pie y luego tomar otro vehículo hasta su domicilio en el país), el cual tardó más de 20 horas.